Catas un vino, sabes que te gusta, pero no encuentras las palabras para explicarlo.
Déjame ayudarte.
Mira, yo antes era punky. Literalmente.
Tenía el paladar de hormigón.
Pues bien, ahora llevo más de dos décadas impartiendo catas de vino. Incluso conseguí sacarme el Diploma WSET 4, uno de los títulos más exigentes del mundo del vino.
Eso nos demuestra una cosa:
Que esto del vino se aprende.
Y si un punky como yo pudo llegar hasta ahí, tú también puedes acabar hablando de vino como un puto experto.
Sin necesidad de tragarte una enciclopedia.
Porque la cuestión no es repetir lo que dice el sumiller de turno.
Es comprender lo que te cuenta el vino y aprender a explicarlo con tus propias palabras.
Y para eso te he preparado algo diferente.
Voy a contarte cuatro historias con las que descubrirás:
- 01Una pregunta sorprendente que podrás hacerte la próxima vez que acerques la nariz a una copa. Y qué tienen que ver las estrellas y una cueva prehistórica con todo esto.
- 02El error más grave que casi seguro estás cometiendo cuando catas un vino. Y cómo evitarlo antes de que vuelva a jugarte una mala pasada.
- 03Cómo convertir los aromas de un vino en recuerdos, emociones y palabras, como hacen los perfumistas. Esto ya está inventado. ¿Por qué nadie lo copia, joder?
- 04Por qué tu lengua no es tan buena catando vinos. Y tu nariz tiene buena parte de la culpa.
Son cuatro vídeos breves que recibirás por email.
Y al terminar te regalaré una guía para ponerlo todo en práctica cuando descorches tu próxima botella.
¿Y qué gano yo regalándote todo esto?
Pues te lo voy a decir.
Quiero que aprendas tanto, y que te guste tanto que cuando termines, quieras seguir escuchando mis historias en mi podcast Vino para Camaleones.
Así de sencillo
¿Habemus plan?
¿Te apetece descubrir lo que tu próxima copa tiene que contarte?
Déjame tu email y empezamos.
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